Todas las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera. Este es el conocido comienzo de una de las mejores novelas escritas sobre el matrimonio y la institución familiar.
Anna Karenina es mucho más que la historia de un adulterio abocado a un dramático final por la opresiva desaprobación de la sociedad. A lo largo de esta monumental novela, la vida de tres familias se va entrecruzando y cada una trasluce un agudo análisis de las complejidades del amor y las relaciones humanas, aportando una perspectiva única al relato.
Anna, Vronsky, Karenin, Stiva, Dolly, Kitty, Levin... Estos son los inolvidables personajes principales y Tolstói los retrata con una profundidad extraordinaria. A través de ellos experimentamos el enamoramiento, la pasión, el placer, la incertidumbre, las dificultades del matrimonio, los celos, el amor verdadero, la decepción, la felicidad, la conexión con la naturaleza, el pecado, el rechazo y el aislamiento, la conversión, la trascendencia… y, en fin, el desgarro de la tragedia.
Escenas magistralmente descritas de la vida moral, social y espiritual de su tiempo, la Rusia imperial de finales del sigo XIX, un mundo cada vez más materialista y contradictorio. Tolstói ofrece una visión crítica de la hipocresía y superficialidad de la aristocracia rusa de la época, pero también nos desafía ante las grandes cuestiones universales que no han perdido vigencia: nuestras expectativas, el deber, las consecuencias de nuestras acciones, el propósito de nuestra vida y la búsqueda de la felicidad, particularmente dentro del ámbito familiar, así como la importancia de la fe y comprensión de la verdad.
Estamos ante una obra culmen de la literatura universal, una novela de enorme intensidad emocional y excepcional riqueza narrativa, un abrumador viaje por la complejidad del alma humana… «¡Qué artista y qué psicólogo!», dicen que exclamó Flaubert al leerla.
ANNA KARÉNINA
Lev N. Tolstói